mis nostalgias

ESTE ESPACIO ESTA DEDICADO A LOS RECUERDOS DE MI NIÑEZ, ADOLECENCIA Y JUVENTUD POR LAS CALLES DE LOMAS DE ZAMORA Y BUENOS AIRES CAPITAL.SON PARTE DE LOS RECUERDOS GUARDADOS MUY EN EL FONDO DE MI ALMA.ESPERO LES CONMUEVA TANTO COMO A MI AL DESCRIBIRLOS.

Friday, December 24, 2004

EL SAENZ




Pantalón cortito primero y largo después, de sarga color gris, camisa celeste y corbata azul con rayas plateadas junto a un bleiser azul, conformaban el uniforme que por muchos años lucieron mis hijos mientras concurrían al Instituto Presbítero Antonio Saenz. Exactamente 12 fueron los años que transcurrieron entre Boedo y Azara. O sea entre el primario y el secundario. Y de los primeros escarceos con el colegio primario es de lo que quiero hablar.
Allá por 1978 la escuela trataba de crecer y todavía el patio cubierto, aunque era pequeño podía guarecer a los educandos de las tormentas, o cobijarlos en las fiestas patrias.
El jardín de infantes aun no existía, y la sra. Piqui era la Vice .La directora su señora madre. La doble escolaridad apenas podía ser contenida por la señorita "Blanca" una mujer ya mayor, que solo cuidaba que se hiciera la tarea para el día siguiente, luego de haber almorzado en el comedor de la escuela. Otra Blanca transitaba la secretaria .La señorita Loly enseñaba los primeros pininos del ingles. La clase de informática era impensada. y todo transcurría muy solemnemente por sus pasillos. Yeya, Cutuli, y tantas otras con tanta dedicación y amor entregaban sus días a la formación de los niños y niñas que se hospedaban allí por casi 10 horas diarias.
En algún momento pude emocionarme con ver a mis dos hijos frente a la bandera en un comienzo de jornada escolar.
En otros instantes, me conmocione ante el llamado urgente por algún accidente sin tanta importancia, pero que en ese momento era fatal.
Y también sentí el orgullo de la tarea cumplida al poner en sus pechos las medallas de egresados.
El tiempo a pasado el colegio ha crecido en gente y en cemento.
Hoy los años han corrido, los que fueron hijos, si no lo son ya serán padres en poco tiempo, pero a pesar de estar muy lejos en el mapa (12.000 Km) todavía siguen recordando aquellos días.
Yo solo puedo hablar desde el afuera, como mama de dos exalumnos, pero estoy segura que si ellos contaran sus anécdotas, surgirían risas y alguna lagrima rodaría solo por nostalgia. Algunos de los compañeros de entonces, son los amigos de hoy. El cariño surge en sus comentarios cuando estos afloran y eso me da la certeza que no me equivoque al elegir el lugar donde ellos recibieran su instrucción, capacitación que luego les dio la oportunidad de elegir el camino que cada uno quisiera transitar.
Solo quiero enviar en nombre de los señores Anibal Javier Arnaldi (31) y Fabian Andres Arnaldi(28) un fuerte abrazo con los brazos de los niños que aun perduran en ellos.

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