CARA O SECA
Con que placer se iva a las librerías a comprar la "plancha" de figuritas, las había de todos los motivos y tamaños, pero siempre se tenia una que era la preferida que solo se jugaba cuando se estaba muy seguro que la buena fortuna acompañaba. Se jugaba por el total que poseía el contrincante. Perderla era humillante, se podía pedir la revancha, pero en ese caso dependía de la voluntad de la otra jugadora, si esta no aceptaba, estaba todo perdido. Y si era una amiga circunstancial, ni te cuento, se te iva la vida en esa "FIGU".
Para evitar dolores de cabeza, era preferible jugar a otras cosas, por ejemplo "las estatuas", esto permitía divertirse y no ensuciarse, problema que tenia a mal traer a las madres. Simplemente al corte de un conteo numeral te quedabas inmóvil formando una figura. Adivinar al menos una de esas poses producía el cambio de roles entre ambas jugadoras. El "veo-veo" el "don pirulero" eran otras opciónes.
Otra alternativa era sentarse en grupo y una de las integrantes demostraba sus habilidades de excelente lectora, pianista, bailarina o cantante, lo que producía en realidad era orgullo familiar, pero igual las horas pasaban.
Por supuesto que a medida que comenzaba a subir la adrenalina, aparecían la soga, la escondida, la mancha, las rondas. Acá lo importante era que te vieran entretenida, sino te llamaban dentro de la casa. Por lo tanto había que inventar e inventar. Por que todo esto sucedía en la vereda y no era cuestión de quedarse dentro sola y mirando por el vidrio o realizando algún quehacer.
Los varones llevaban ganancia por que podían jugar a la pelota a la siesta. Mas tarde, después de "tomar la leche", salían a jugar a la bolita, pasear el aro, andar en bici o en patines, subir a los árboles y armar su casita, jugar a policías y ladrones, a los cowboys y por sobre todo ensuciarse todo lo que quisieran, hasta el momento que los llamaban a "bañarse y cenar" pero las nenas estaban mas limitadas. Cuando salían a la puerta ya se habían acicalado y alimentado.
Si los encuentros se producían dentro de la casa, se podía recrear a "la mama","las visitas","El almacenero","el dentista" o "la maestra"……O en ocasiones de algún festejo, el colmo de la insolencia: "el cuarto oscuro" que consistía en esconderse dentro de los muebles de una habitación totalmente a oscuras .quien había quedado fuera al entrar, palpaba los sitios, y debía descubrir quien era el oculto. Esto para los padres tenia connotaciones "non santas"pues lo jugaban ambos sexos, por lo tanto ni bien lo descubrían encendían las luces y el juego se acababa.
El encontrarse solo no era motivo de tristeza se podía hacer ropita para las muñecas, cocinar masitas. También, tanto nenas o varones podían moldear con plastilina, pintar con acuarelas, escuchar la música que salía de los discos pequeños de colores con temas infantiles,
Hoy en el siglo XXI, estos juegos son un flash que pasan por nuestras mentes y que deja boquiabiertos a nuestros hijos y nietos, que no pueden entender que el tiempo se disfrutaba igual sin televisión, ni computadoras.

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